Por Adrián Pedroza,  Abriendo Puertas/ Opening Doors

¿Qué te viene a la mente cuando escuchas “vamos a prepararnos para la escuela”?

¿Piensas en comprar útiles escolares, en la ropa para el primer día de clases, en que las mochilas estén listas, o en los preparativos para llevar y recoger a tus niños de la escuela? ¿Te sientes ansiosa o ansioso porque algunos niños comienzan la escuela por primera vez y otros hacen la transición a diferentes escuelas?

Como padre de tres niños, en mi familia hemos experimentado todos estos pensamientos y sentimientos al preparar a nuestros hijos para la escuela.

Ahora, ¿qué pasa si hago la pregunta específicamente sobre el preescolar y el jardín de niños: “¿Qué se necesita para preparar a nuestros hijos más pequeños para comenzar en la escuela?” Muchas de las ideas anteriores aún aplican. Sin embargo, esta pregunta requiere que pensemos con mayor profundidad sobre lo que nosotros, como padres, tenemos que hacer en los primeros cinco años de vida de nuestros hijos para prepararlos para la escuela y el aprendizaje de por vida.

Como líder en Abriendo Puertas, estoy muy familiarizado con la investigación que nos dice que los niños nacen listos para aprender. Sabemos que el hogar es el primer salón de clases y los padres son sus primeros maestros. Al crear un ambiente de aprendizaje de apoyo y enriquecedor para los niños durante sus primeros años, apoyamos los procesos más básicos e importantes del desarrollo del cerebro.

La forma en que nosotros, como padres, interactuamos con nuestros hijos en los primeros años es el indicador más fuerte del grado de preparación que tienen para la escuela. En las últimas dos décadas, las investigaciones sobre el desarrollo del cerebro en la primera infancia han establecido que el 90 por ciento del desarrollo del cerebro ocurre dentro de los primeros cinco años de vida. Las acciones de los padres y los cuidadores afectan estos resultados, cuando, por ejemplo:

  • usamos frecuentemente la lengua materna con los niños desde el nacimiento;
  • desarrollamos la curiosidad en nuestros niños a través del juego, por medio de las preguntas que les hagamos y estimulando todos sus sentidos;
  • interactuamos con nuestros hijos y les enseñamos a reconocer las formas, los colores y las letras; y
  • reducimos el estrés alrededor de nuestros hijos y en el hogar.

Cuando hacemos estas cosas, no sólo estamos construyendo una base sólida para nuestros hijos, sino que también nos estamos informando sobre su aprendizaje. Esto nos prepara como padres para desempeñar un papel importante en la selección de un ambiente educativo de alta calidad que sea adecuado para ellos. Cada uno de mis tres hijos aprende de manera diferente. A través de nuestros esfuerzos en casa, identificamos qué tipo de entorno educativo podría puede funcionar mejor para ellos en términos del tipo de escuela, de salón, e incluso de maestra o maestro.

Cada comunidad ofrecerá diferentes opciones y tipos de programas de educación temprana. Como padre o madre, es importante que sepas lo que está disponible antes de tomar una decisión sobre qué escuela es adecuada para tu niña o niño. Cuando explores lo que te importa al seleccionar una escuela, pregúntate:

  • ¿Cuáles son algunos de los recuerdos que tengo de mis primeros días de escuela?
  • ¿Cuáles son las tres cosas más importantes para nuestra familia al elegir un programa o una escuela?
  • ¿Qué programas o escuelas estamos considerando y por qué?

Mi propia exploración sobre cómo me sentí en los primeros días de escuela de mis hijos, tanto positivos como negativos, me llevó a pensar profundamente sobre el tipo de ambiente de aprendizaje de calidad que todos buscamos para nuestros hijos. Además, te animo a que sigas estos tres pasos para seleccionar una escuela preescolar o primaria:

  1. Conoce las opciones disponibles, como las escuelas públicas tradicionales, chárter, privadas o especializadas. Este proceso debe comenzar temprano, porque algunas fechas límite para la matrícula escolar son en la primavera anterior al comienzo del año escolar.
  2. Piensa en las necesidades de tu niño y tu familia, incluidos los estilos de aprendizaje, el desarrollo del lenguaje, las necesidades de salud, el lugar donde cuidarán al niño antes y después de la escuela, el transporte, etc. Te animo a que selecciones las tres cosas más importantes para ti al elegir una escuela.
  3. Averigua más información sobre la escuela o el programa a través de actividades como las visitas guiadas, el día de puertas abiertas, los sitios web, las reuniones con los maestros y los debates con padres y estudiantes. Observa cómo el personal y los maestros interactúan con los niños durante las visitas escolares.

NOTA: Para obtener más información sobre cómo preparar a tu niño o niña para la escuela, consulta estas guías de Abriendo Puertas / Opening Doors en español e inglés.

El éxito de un niño en la escuela se basa en la colaboración entre los padres y la escuela. Como padres, preparar a nuestros hijos para la escuela significa que el aprendizaje comienza primero en casa. Cuando comprendemos mejor las necesidades de nuestros hijos, estamos mejor preparados para ser su defensor más fuerte. Prepararse para la escuela comienza con nosotros. “Lo que bien comienza, bien acaba”.

 

Adrián Pedroza
Director, Nacional de Alianzas Estratégicas
Abriendo Puertas/Opening Doors

Adrián Pedroza
Es el Director Nacional de Alianzas Estratégicas para Abriendo Puertas / Opening Doors (AP / OD). Anteriormente, Adrián sirvió 10 años como Director Ejecutivo de la Asociación para la Acción Comunitaria en Nuevo México. Allí adoptó AP / OD como un programa central que resultó ser la puerta de entrada para la participación de la comunidad de padres latinos. En 2010, el presidente Barack Obama nombró a Adrián para la Comisión Asesora del Presidente sobre Excelencia Educativa para los Hispanos, lo que conllevó seis años de enfoque nacional en la educación de la primera infancia. En 2012, Adrián recibió el Premio a la Excelencia en Educación del Caucus Hispano Nacional de Legisladores Estatales. En 2013, lo seleccionaron para formar parte del Programa de Becas de Liderazgo Comunitario de la Fundación WK Kellogg, donde trabaja con diversos líderes para fortalecer las redes y las comunidades para convertirse en defensores vigorosos de los niños vulnerables y sus familias.